Cuenca, 7 de enero de 2006.- Tras 24 horas de incertidumbre, nos llegan noticias desde Mauritania. El equipo de Yosport-Marca se encuentra reparando su Mitsubishi Montero con la esperanza de poder tomar la salida en la etapa del próximo día 9 de Enero
A falta de 100 Km. para la conclusión de la 7 etapa, el Mitsubishi Montero pilotado por Manolo Plaza sufrió una avería que le dejo sin tracción en medio de un mar de dunas.
Viendo la imposibilidad de reparar por sus propios medios se pusieron en contacto con las asistencias que se encontraban esperándolos en la Meta.
Tras recibir la llamada, las asistencias se pusieron “manos a la obra” para intentar llegar a las coordenadas donde se encontraba el coche.
Lo que en principio parecía una tarea sencilla, se ha convertido en una odisea que se ha prolongado durante 24 horas.
Al intentar afrontar las dunas por el sitio elegido (a 50 Km. en línea recta del coche averiado), las asistencias (coche y camión), se encontraron con serias dificultades para encontrar el paso correcto, tal era la dificultad que a las 5:30 de la madrugada decidieron descansar un rato a la espera de que el amanecer les facilitase la labor.
Tras el merecido descanso de media hora, comprobaron que las dificultades para internarse en las dunas eran muchas, por lo que decidieron buscar ayuda local para acceder a las coordenadas donde se encontraban Marcos y Manolo.
Tras localizar a los militares mas cercanos, les solicitaron ayuda, ante lo cual los militares se mostraron encantados de ayudarles a cambio de la “simbólica” cantidad de 1000 ¤. Este hecho junto con la actitud de los militares alertando a sus compañeros de la situación hicieron sospechar a José Luis Marquez y al “Pelanas” del intento de una emboscada, por lo que se decantaron por seguir por sus propios medios la labor de búsqueda.
Analizando la nueva situación, las asistencias optaron por internarse en las dunas en contracarrera (a esas horas la etapa ya había terminado). Esta opción, aunque no exenta de dificultad, llevaba a las asistencias a reunirse con Marcos y Manolo.
El coche de asistencia tenia que ser remolcado por el camión, ya que no podía desenvolverse por sus propios medios
Tras la aventura, las asistencias nos confirman que el coche presenta una avería en el embrague o en la caja transfer, y que tanto Marcos como Manolo se encuentran en perfecto estado, aunque temían pasar otra noche a la intemperie debido a las bajas temperaturas del desierto Mauritano.
En este momento los mecánicos (Jorge y Carlos) están, realizando los trabajos de reparación, y esperan poder tener el coche listo al amanecer para poder partir a la salida de la 9 etapa con la esperanza de que la organización les permita continuar en carrera.